Realizando el masaje formamos un vínculo emocional con nuestro hijo y, al mismo tiempo, suministramos dosis de estímulos sensoriales, sensación de relajamiento y la posibilidad de conocer su propio cuerpo.


Existen centros especiales que ofrecen cursos de masajes, pero nuestros hijos se sentirán igual de contentos aun cuando realicemos un masaje que no sea estrictamente Shantala. Hoy os presento los siguientes pasos del masaje que realizaba (y realizo otra vez) con mis hijos. Espero que estas indicaciones os ayuden a masajear a vuestros pequeños.
Como recordatorio rápido de como realizamos el masaje:
Elegimos un sitio tranquilo y cálido. Masajeamos sentados, con el niño desnudo (o solo con pañal) en nuestras piernas estiradas o entre ellas. Para el masaje usamos aceite natural. Cada movimiento lo repetimos varias veces (al principio podemos empezar con tres repeticiones). Paramos el masaje si el niño llora o está inquieto (el masaje debe ser un placer para vosotros y para el niño).
Pecho
En paralelo movemos las manos desde el centro del pecho hasta los lados por la línea de costillas.
Movemos las manos alternativamente en diagonal desde la cadera izquierda por el pecho hasta el brazo derecho y desde la cadera derecha hasta el brazo izquierdo. Al final de cada movimiento el meñique acaricia el cuello del bebé. Poco a poco aumentamos la intensidad, pero manteniendo ritmo lento.
Brazo
Tomamos en nuestra mano izquierda la muñeca del bebé, con nuestra mano derecha abrazamos el brazo del bebé a la altura del hombro y masajeamos con movimientos circulares avanzando hasta la muñeca del bebé. Cuando la mano derecha llega a la muñeca, la derecha sujeta la muñeca y con la izquierda repetimos el movimiento.
Cogemos el brazo con las dos manos, desplazándolos hasta la mano del bebé con movimiento de tornillo (giramos cada mano un poco en cada dirección). Las manos se quedan todo el tiempo cerradas en el brazo del niño. Prestamos más atención a la muñeca.
Palma de la mano
Movemos los pulgares desde la muñeca hasta los dedos.
Sujetando la mano del bebé, cerramos sus dedos hasta formar un puño
Después de masajear la palma masajeamos segundo brazo.
Barriga
Realizamos movimientos ondulares que abarquen desde las costillas hasta la parte baja de la tripa de izquierda a derecha.
Cogemos en la mano izquierda los pies del bebé y con el antebrazo derecho masajeamos la tripa desde arriba hasta abajo.
Pierna (se realiza de modo análogo a los brazos)
Tomamos en nuestra mano izquierda el tobillo del bebé, con nuestra mano derecha abrazamos el muslo del bebé y masajeamos con movimientos circulares avanzando hasta el tobillo. Cuando la mano derecha llega al tobillo, la derecha sujeta el tobillo y con la izquierda repetimos el movimiento.
Cogemos el muslo con las dos manos y con movimiento de tornillo desplazamos las manos por la pierna hasta la pié del bebé. Las manos se quedan todo el tiempo cerradas en la pierna del niño. Fortalecemos el movimiento alrededor del tobillo y sin olvidarnos de pasar sobre el taloncito.
Pié
Movemos los pulgares alternativamente desde el talón hasta los dedos.
Desplazamos toda nuestra palma por el pie desde el talón hasta los dedos y volvemos.
Después masajear el pie masajeamos segunda pierna.
Ponemos el bebé boca abajo sobre nuestras piernas con su cabecita en el lado izquierdo.
Espalda
Ponemos las manos a lo ancho a la altura de los brazos del bebé. Con movimientos ondulares desplazamos las palmas a lo largo de la espalda hasta las nalgas y volvemos a los brazos. Terminamos el movimiento en el culito.
Mantenemos la mano derecha en el culito. Lentamente pero con fuerza masajeamos la espalda con la mano izquierda desde el cuello hasta las nalgas.
Cogemos en la mano derecha los pies del bebé y con la mano izquierda masajeamos toda la parte trasera del cuerpo desde el cuello hasta los pies.
Ponemos el bebé otra vez en su espalda. Establecemos contacto visual y después empezamos con el masaje de la cara. Al principio nuestros intentos pueden ser infructuosos porque a los niños no les gusta cuando les tocan su carita. Pero con el tiempo se acostumbrarán y deberían apreciar también este tipo de masaje.
Cara
Movemos los dedos desde el centro de la frente hasta los lados a lo largo de las cejas.
Después masajeamos toda la cara moviendo los dedos a lo largo de la línea de la cara desde la frente hasta la barbilla. No tocamos las orejitas.
Movemos los pulgares a ambos lados de la nariz con presión suave arriba y abajo. Hacemos hincapié en el movimiento hacia arriba. Los pulgares los colocamos de manera que acaricien las mejillas.
Ponemos los pulgares a lo ancho de la frente. Movemos despacio y con delicadeza por los ojos hasta la nariz y luego a los labios